el arte es una clase de activos

En la actualidad, el arte se ha convertido en una clase de activo pleno: fiable, estable y considerablemente menos sujeto a la volatilidad que los mercados financieros tradicionales. De hecho, el arte ha resultado ser en las últimas décadas una inversión muy estable que atrae, cada vez más, a compradores con reflejos de inversores. Según un estudio llevado a cabo por Deloitte y Art Tactic, en 2014 el 76% de los compradores de obras de arte consideraron sus adquisiciones como inversiones, a diferencia del 53% de 2012.

En realidad, los coleccionistas de arte son vanguardistas y precursores si se les compara con los inversores clásicos que, actualmente, conservan una gran parte de sus finanzas en efectivo. De hecho, en un mundo en el que los tipos de interés son nulos o negativos, el 56% de los inversores conservarían su caudal en efectivo en depósito bancario, según una encuesta reciente del Bank of America. En ese contexto, y cuando esa misma encuesta indica que el 60% de las personas encuestadas poseían una suma igual o superior a 3 millones de dólares no invertida, tiene sentido que invertir en arte sea una elección óptima.

Al igual que las inversiones tradicionales en acciones u obligaciones, las inversiones en arte y el montaje de colecciones también requieren análisis y objetividad. Por este motivo, la pasión y la curiosidad intelectual son esenciales en el campo del arte para poder completar y tener éxito en una inversión de esas características. Porque contrariamente a la inversión en yates, por ejemplo, cuyo valor no cesa de disminuir con el paso del tiempo, el arte se revaloriza. Por lo tanto, es fundamental, en el marco de cualquier adquisición de obras de arte, elegir los artistas cuidadosamente, pero también los periodos y las técnicas.

Una cosa es cierta: la oferta de cuadros y esculturas de los grandes maestros y de los artistas más importantes del arte contemporáneo irá disminuyendo debido, principalmente, al frenesí de creación de museos a nivel mundial y al número, cada vez mayor, de colecciones individuales y privadas. Así pues, entre los años 2000 y 2015, se crearon más museos que durante el siglo XIX y el XX conjuntamente. Solo en el año 2015, se inaugurarán 720 museos más en el mundo, con 5000 m2 cada uno, lo que incrementa notoriamente la demanda de obras de arte. Asimismo, mientras que en la época de la Segunda Guerra mundial había alrededor de 500.000 coleccionistas, ahora se calcula que hay 70 millones de coleccionistas y consumidores de arte.

En este entorno en plena mutación, es fundamental recurrir a consultores de arte independientes cuya función será la de guiar al coleccionista por los entresijos de este universo ahora vasto y complejo. Actualmente, ya no es necesario convencer ni al futuro coleccionista ni al inversor actual de que la inversión en obras de arte es fundamental en toda cartera de inversiones y fortuna equilibrada. Es tan imprescindible como el hecho de recurrir y consultar a un asesor financiero sobre gestión de patrimonio o a un banquero sobre gestión de capital, o sobre administración de empresas. Art Trading & Finance es una sociedad experta en arte que se encuentra al servicio del cliente para asesorarle durante el proceso de toma de decisiones relativo a la inversión en arte.