ARTE Y FISCALIDAD

El desarrollo del mercado del arte y la multiplicación del número de ferias y exposiciones en todo el mundo conllevan un gran volumen de transacciones que aumenta continuamente y una circulación masiva de obras de arte en todo el mundo. Al mismo tiempo, los puertos francos están convirtiéndose progresivamente en un instrumento esencial en el marco del comercio de obras de arte.

Bajo la supervisión de las aduanas y de los servicios de asesoramiento fiscal nacionales del país del domicilio fiscal, el almacenamiento de obras de arte en puertos francos autoriza el depósito de colecciones y permite la exención de multitud de impuestos. Además, una obra de arte puede cambiar de propietario varias veces legalmente desde el momento en que permanece en tránsito en un puerto franco. Por este motivo, los puertos francos gozan de gran capacidad de atracción, ya que proporcionan importantes beneficios fiscales.

Los puertos francos ofrecen además otras ventajas:

  • Costos de almacenamiento y de seguro bajos.
  • Condiciones de seguridad optimas.
  • Salas de exposición equipadas que autorizan la exhibición, la tasación y la restauración de obras de arte.
  • Los puertos francos también garantizan confidencialidad y discreción. Además, permiten que los coleccionistas, inversores y museos se reúnan y realicen transacciones en la mayor confidencialidad y de conformidad con las leyes nacionales.

    El crecimiento exponencial de los puertos francos en el mundo es la prueba fehaciente de la madurez, la liquidez y la eficiencia características del mercado del arte en el siglo XXI, que, a partir de ahora, puede jactarse de ser global.

    Con 150.000 m2 de superficie, el puerto franco de Ginebra es el más importante del mundo y permite el almacenamiento de más de un millón de obras de arte. Habida cuenta de una demanda en continuo crecimiento y de un mercado del arte en plena evolución, este puerto franco prevé, próximamente, la construcción de 40.000 m2 adicionales.