POR QUÉ INVERTIR EN ARTE?

El arte disminuye los factores de riesgo de una cartera de inversiones sin por ello perjudicar su rentabilidad. De hecho, se ha estimado que una cartera muy diversificada que cuenta con obras de arte podría reducir los factores de riesgo alrededor del 20%. En la actualidad, los gestores de inversiones y los bancos tienen, con respecto a los clientes, la obligación de diversificar y racionalizar las inversiones. Por este motivo, el arte debe considerarse como una clase de activos plena y, por lo tanto, es imprescindible incluirlo en toda asignación de activos óptima.

Cuando no existía Internet, la evaluación de las colecciones de arte la realizaba una minoría de especialistas, ya que la información a disposición del público en general era escasa. Evidentemente, la situación actual no tiene nada que ver dada la gran cantidad de información existente sobre obras de arte, precios y venta pública de las mismas, lo que otorga una transparencia absoluta a este mercado. Los progresos tecnológicos también han proporcionado transparencia al mercado del arte, lo que le ha permitido acceder al rango de una clase de activos independiente y digna.

Por todo eso, el arte debe, actualmente, incluirse en las asignaciones de activos, dado que en comparación con los mercados bursátiles, los mercados de renta fija, los de divisas y los mercados inmobiliarios, el arte cuenta con datos fiables e índices que utilizan datos cuantitativos que se remontan a hace más de un siglo. Asimismo, a pesar de haber superado los rendimientos registrados por los mercados bursátiles e inmobiliarios en los últimos veinte años, el arte sigue siendo uno de los tipos de inversión más infravalorados.

El arte es un tipo de inversión que se caracteriza por ser poco común. Este aspecto va a acentuarse con el paso del tiempo, a medida que se inaugura un número cada vez mayor de museos en el mundo y que se crea y se enriquece un número cada vez mayor de colecciones privadas que retiran cada vez más obras del mercado del arte.

Inversión alternativa por excelencia, el arte aporta prestigio, reconocimiento social y satisfacción intelectual, todo esto a la vez que constituye una manera idónea e inteligente de preservar el capital y las tradiciones familiares. Por tanto, el arte representa un tipo de inversión exclusiva tanto para el inversor sensato como para el gestor de inversiones.

El enfoque personalizado de Art Trading & Finance y su dilatada experiencia en la gestión de carteras de inversiones en arte permiten lograr objetivos en términos de rentabilidad. De hecho, nuestras carteras diseñadas a medida ofrecen la inversión idónea tanto para los asesores financieros como para los inversores que buscan diversificar sus activos. Es cierto que una colección de arte constituida racionalmente reduce considerablemente el riesgo relativo a toda cartera, al mismo tiempo que la protege contra la inflación y permite la preservación del patrimonio.

En resumen, el mercado del arte ofrece las siguientes ventajas:

  • Estatus social y prestigio.
  • La oportunidad única de invertir en una clase de activos sin correlación con las inversiones convencionales.
  • Protección con respecto a las devaluaciones monetarias y a la inflación.
  • El arte es transportable y puede almacenarse fácilmente.
  • El arte es visible y su belleza puede compartirse.
  • Debido a una oferta en constante disminución y a una demanda cada vez mayor, la cantidad de obras de arte disponibles en el mercado conduce a una apreciación regular (o lineal) de este mercado.
  • El arte contribuye a la preservación del capital.
  • El arte proporciona un potencial de revalorización indiscutible a medio y largo plazo.
  • El arte ha superado a las otras clases de activos en términos de rentabilidad durante las guerras del siglo XX y durante las veintisiete últimas recesiones.
  • En un contexto en el que los mercados bursátiles están sobrevalorados, los mercados de renta fija son inseguros y donde los tipos de interés son negativos, el arte capta la atención de los inversores privados e institucionales.