Joan Miró

Biografía

Joan Miró se apasionó muy pronto por el arte y la creatividad. Realizó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, y después en la academia de arte dirigida por Francesc d’Assís Galí i Fabra. En 1919, se marchó a París y conoció a las figuras del arte más importantes de la época. Al principio, el fovismo supuso una influencia para Joan Miró, después lo fue el cubismo, antes de que formara parte del grupo surrealista de André Breton.

De todos los géneros, fue el dadaísmo el que le conmovió especialmente. Joan Miró hizo gala de tener humor, una gran imaginación y fantasía al darle una nueva vida a los objetos y las formas que le rodeaban. Pintó La Naissance du monde en 1925 y después se orientó más hacia la escultura y el collage (Retrato de una bailarina española, 1928).
Joan Miró afirmó querer «asesinar a la pintura».

En 1937, la guerra le obligó a dejar España y marcharse a Francia. Ese conflicto influyó mucho en su obra, tanto en los tonos como en las formas que pintaba y creaba. Tras la guerra, siguió realizando su arte pictórico decorando monumentos o fachadas (en el Terrace Plaza Hotel en Cincinnati o los murales de el Sol y la Luna en el edificio de la UNESCO en París).