Wifredo Lam

Biografía

Wifredo Lam nació en 1902 en la ciudad de Sagua la Grande en Cuba, de padre chino y madre mulata, con una doble ascendencia africana y española. La naturaleza lujosa de Sagua la Grande, así como las creencias cubanas derivadas del vudú provocaron desde su infancia un impacto sorprendente en Lam.

De 1918 a 1923, fue a la escuela de bellas artes de la Habana, y después se marchó a España, donde residió durante catorce años. Ese periodo fue fundamental en la formación de Lam como artista. En Madrid, entró en contacto con las ideas y los movimientos del arte moderno y frecuentó regularmente el Museo Arqueológico y las salas del Museo del Prado. Lam descubrió sorprendentes correlaciones entre el arte occidental y el arte que se denomina “primitivo”.

En 1938, Lam dejó España y se fue a París, donde conoció a Picasso, quien le presentó a sus amigos pintores, poetas y críticos de arte: Braque, Matisse, Miró, Léger, Eluard, Leiris, Tzara, Kahnweiler y Zervos.

En 1939, Lam conoció a Benjamin Peret; se unió a André Breton y al movimiento surrealista. Lam era pintor, dibujante y grabador de mundos imaginarios y barrocos resultantes del “automatismo del pensamiento”. Lam trabajaba a menudo por series. En 1941, realizó un viaje a su país natal en compañía de un grupo de artistas surrealistas. Wifredo Lam creaba formas humanas o de animales que introducía en ambientes exuberantes.

Más tarde, el artista estilizó sus figuras, que se volvieron sujetos totémicos, una “confesión íntima” de su existencia. Realizó una obra gráfica importante (litografías y grabados), ilustraciones para numerosas publicaciones, frescos murales, cerámicas y terracotas.

Wifredo Lam murió en París en 1982. Sus cenizas, según la voluntad del pintor, fueron llevadas a Cuba, donde se creó, en homenaje póstumo, el “Centro Wifredo Lam” para promocionar y estudiar las artes plásticas del Tercer Mundo.